viernes, 23 de diciembre de 2011

Dios ama el futbol

Dios ama el futbol




Aunque Joseph S. Blatter, presidente de la FIFA y versado diplomático deportivo internacional, haya decidido mandar a Dios fuera del terreno de juego, y anular su poderosa presencia en el escenario futbolístico sudafricano, futbolistas cristianos como Ricardo Izecson Dos Santos Leite, mejor conocido por Kaká continuará proclamando de cualquier manera su fe. En su camiseta podía leerse: “Yo pertenezco a Jesús” (I belong to Jesus).

¿Qué venganza humana hay contra Dios que muchos no quieren admitirlo en ningún lado? El colmo ha sido el futbol, ya que a lo largo de la historia no es noticia que científicos quieran negar a Dios en la ciencia, o los políticos rechazar a Dios en los gobiernos. ¿Qué extraño orgullo impulsa a contender con Dios, como si Dios te estuviera maltratando o fuera un adversario cotidiano?

La misión de la FIFA sin embargo, semeja un mar de contradicciones, porque por un lado adversa a Dios como bien lo ha expuesto en este Mundial del Futbol, donde no se permite nada que proclame la fe, pero por otra parte, parece declarar principios cristianos al decir en su misión: “…desarrollar este deporte en todo el mundo e infundir esperanza en los que más la necesitan”. ¿Será que creen firmemente que el futbol puede cambiar el planeta? “Puro futbol, pura esperanza”, dicen, y parece ser el fundamento de una nueva religión corporativa de la FIFA, con quien sabe qué dios.

Con normalidad se recibiría esa decisión de la FIFA de expulsar a Dios de la cancha, si Dios hubiera expresado alguna vez que odia el futbol, que censura ese deporte. Pero hasta donde conocemos, Dios sólo odia el pecado, la maldad, la traición, la idolatría, pero el deporte como recreación sana podríamos afirmar que Dios lo celebra, porque no se está promoviendo nada que fomente la destrucción moral o espiritual de la humanidad.

Aunque la FIFA y su presidente han tensado las relaciones con Dios en la cancha sudafricana, —lo que los cristianos han calificado como negativo—, el Señor se ha mostrado en numerosos proyectos humanitarios de esta organización, en concordancia con la declaración de que el futbol tiene una responsabilidad que cumplir ante la sociedad. Aldeas Infantiles SOS, iniciada en 1994, se beneficia del apoyo financiero y material de la FIFA asistiendo a miles de niños en el mundo. En esa cara filantrópica de la entidad se revela el amor de Dios.

Funcionarios de la FIFA han expresado: “Nosotros no hacemos religión”, y han prohibido proclamar el agradecimiento a Dios luego de cada gol o al ganar cada juego, sin embargo, los deportistas cristianos llevan a Jesucristo en su corazón, que en silencio no dejará de agradecer y bendecir a Dios a cada momento.

De todas maneras, aunque la FIFA declare ausente a Dios en los juegos, nadie tiene potestad para excluir a Dios de nada, porque Dios no tiene que pedir permiso, para tener presencia en su obra creadora. Qué hermosa lección de este jugador que confiesa públicamente: “Yo pertenezco a Jesús”, como deberíamos hacerlo siempre todos los cristianos.

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